Una fragancia sofisticada y seductora que combina la dulzura aterciopelada del durazno con la elegancia de las flores blancas. Su fondo cremoso de vainilla y sándalo aporta calidez y sensualidad, creando un aroma envolvente, delicado y memorable.
Notas olfativas
Salida: Tuberosa, mandarina y durazno.
Corazón: Jazmín blanco, gardenia y raíz de lirio.
Fondo: Vainilla, sándalo y vetiver.
¿Cuándo usarlo?
Citas románticas y encuentros especiales.
Eventos elegantes y ocasiones formales.
Salidas nocturnas y reuniones sociales.
Especialmente recomendable para otoño e invierno, aunque su versatilidad permite utilizarlo durante todo el año.
Ideal para: Hombres y mujeres que disfrutan de fragancias dulces, florales y cremosas, buscando transmitir elegancia, sensualidad y sofisticación.